Divulgación Técnica en Ganadería

CURACION DE OMBLIGO UNA HERRAMIENTA CLAVE PARA EL MANEJO DEL TERNERO RECIEN NACIDO

Un trabajo fundamental en los terneros recien nacidos
Curacion de ombligo

UNA HERRAMIENTA CLAVE PARA EL MANEJO DEL TERNERO RECIEN NACIDO "CURACION DE OMBLIGO"

En mi opinión , el primer paso importante para prevenir las infecciones del recién nacido es el MANEJO CORRECTO DEL OMBLIGO. Tenemos que preocuparnos por el estado de salud del animal. Empezando por ejemplo por el lugar adecuado para nacer. El riesgo, si el animal está infectado, es que su rendimiento se vea afectado por el resto de su vida productiva "El animal puede perder entre un 5 y un 10% en comparación con un ternero que no tuvo ningún problema". 

Tiene que haber alguien responsable y atento en este tema porque es nuestra inversión a medio y largo plazo. Muchas veces, en la ganadería extensiva, no lo podemos hacer, pero lo ideal sería tener una metodología de trabajo siempre desde el primer día de nacido.

Son unos segundos que invertimos en el ternero que marcan la diferencia en su vida. Es decir ,invertimos en la preparación de la vaca, nos ocupamos de su gestación y cuando nació el ternero lo descuidamos. Por esto, y obviamente otras causas, podemos tener diferencias en la cantidad de terneros logrados.

1) CONOCIMIENTOS BASICOS

El cordón umbilical de un ternero recién nacido es el conducto residual que va de la sangre de la madre al ternero. El ternero, aun por nacer, usa la circulación materna para alimentarse y como sistema urinario para remover los productos de desechos generados por su organismo. Durante el parto, el cordón sufre un estiramiento que provoca su ruptura. En ese momento es separado de los aportes de la sangre materna y va a depender de sí mismo para alimentarse y disponer de sus desechos metabólicos.

Inmediatamente nacido, la parte externa del cordón umbilical comienza, como cualquier otro tejido, a sufrir un proceso de cicatrización que lo lleva a reducirse o secarse. En un periodo aproximado de 10 días, se cae y se deja una moderada cicatriz conocida como ombligo. Este proceso natural se desarrolla de manera normal cuando los terneros nacen en potreros amplios, con mucho pasto fresco, sin exceso de humedad y con escasa compañía de otras vacas, son estas condiciones que propician un área para nacimientos en sitios frescos y limpios. 

Imagen que muestra en forma sencilla el cordon umbilical en bovinos
Anatomia del ternero


Si por el contrario, el área en que el ternero nace no está limpio ni seco, es muy probable que el cordón quede expuesto a agentes patógenos. Si el cordón recién cortado se ve expuesto a estiércol, suciedad u orina, puede establecerse una infección del cordón y otros problemas potenciales muy serios para la vida futura del animal.

El ombligo desafortunadamente tiene una ubicación anatómica bastante comprometedora, para la herida abierta que representa. Su localización ventral, le permite estar en contacto con el suelo, desde el mismo momento del nacimiento, por lo tanto es necesario atacar aquellos puntos críticos, que ponen en riesgo su integridad.

En los terneros machos, el ombligo esta situado contiguo al prepucio y debido a la costumbre, que tienen de orinar mientras están echados, el ombligo permanece mas tiempo húmedo, retardando la cicatrización, exponiendo el tejido a la infección, razón por la cual se debe enfatizar en una mayor higiene en los machos

Los ombligos sanos generalmente se observan secos y en la parte interna se palpa un conducto delgado

2) TRABAJAR EN LA PREVENCION 

El ombligo representa uno de los puntos críticos en la sobrevivencia del ternero. 

Su fácil accesibilidad y exposición a gérmenes del suelo, aunado a su comunicación con órganos vitales como el hígado, corazón, pulmón, cerebro y médula , lo convierten en una estructura de mucho cuidado y protección, que con frecuencia es descuidada en la cría, condenando al futuro reemplazo a una vida de poco valor productivo.

Para ser eficientes en la implementación de estrategias de prevención, antes  tenemos que tener en cuenta lo siguiente: 

A) Es imprescindible, que el productor y el personal que manejan los terneros entiendan la importancia de mantener el ombligo libre de infecciones y las consecuencias que representan su infección.

B) Es de capital importancia que cuando se manipule el ombligo, las manos del obrero estén limpias.

C) Desinfecte el ombligo con tintura de yodo al 10%. Al desinfectar el ombligo debe sumergirlo completamente en la solución desinfectante. No manipule el ombligo o utilice jeringas para alcanzar sitios escondidos del cordón, pudiera ingresar químicos a la cavidad abdominal. Los matagusanos y larvicidas no son la primera opción para curar el ombligo, a menos que existan larvas. Hoy en día algunos criadores encuentran el yodo al 10% algo irritante para la piel.

D) La desinfección del ombligo debe realizarse al menos durante 2-3 días. En los machos realizar la desinfección por 5 días.

E) Examine el cordón días después del curado. Su diámetro no deberá ser superior al dedo pulgar. A la palpación el cordón debe ser suave y flexible. El que este duro y engrosado es señal de infección y a la palpación causara incomodidad al ternero.

F) Tratar el ombligo afectado lo antes posible. Las infecciones no tratadas o mal tratadas, se complican con diversos cuadros y ponen en riesgo la vida útil del animal. En vista de ser los gérmenes invasores del ombligo de una gama variada, que abarca los grupos Gram positivos y Gram negativos, es recomendable el uso de antibióticos de amplio espectro.

Es fundamental reiterar que curar el ombligo es una de las principales gestiones justo después del nacimiento de los terneros, lo que evita diversas infecciones y otros problemas que estos animales puedan tener en el futuro. En primer lugar, hacemos esta práctica inmediatamente después del nacimiento, lo antes posible, siempre que no perturbe la primera alimentación

ligadura y corte ombligo


Empezamos por comprobar el tamaño del cordón umbilical. Este cordón no debe exceder los diez centímetros, alrededor de cuatro a cinco dedos. Si supera los diez centímetros, recomendamos cortar este sobrante.

Se puede realizar la ligadura del cordón con un hilo, previa desinfección y eliminación de los líquidos presentes en el cordón. La ligadura se realiza con material estéril a 2,5 cm del cuerpo del ternero.

Pero hay que tener en cuenta que se debe ligar o anudar el cordón cuando las crías se encuentren en buenas condiciones de ambiente y haya buena desinfección. Si el ambiente es húmedo y contaminado se puede dejar sin ligar el cordón para un mejor drenado de los líquidos, pero de todas formas lo conveniente es mantener la cría en un ambiente limpio y seco y el ombligo limpio y desinfectado.

Una vez que la vaca ha secado el ternero con su lengua, procedemos a tumbarlo cogiéndolo de la oreja y del ijar del mismo lado, evitando que se golpee al caer.

Con la cría de medio lado y debidamente inmovilizada por un ayudante, procedemos a desinfectarnos las manos y a lavar el área del ombligo con la solución yodada. Hecho esto, cogemos la tira del ombligo, medimos una distancia de dos dedos a partir de la piel y con el hilo debidamente desinfectado hacemos un nudo doble en este lugar, procediendo a cortar la parte sobrante por debajo del nudo.

Quiero hacer énfasis en que la desinfección se debe realizar diariamente hasta la completa cicatrización del ombligo, debe estar seco y sano, sin acumulación de líquidos. A su vez es conveniente incluir además un cicatrizante y repelente en pasta o en aerosol para el control de gusaneras. Los productos en aerosol son de fácil aplicación y evitan ensuciarse, y los de pasta o crema son más persistentes, es decir que el producto va a permanecer más tiempo actuando.

La curación se puede hacer con soluciones de yodo al 10% y lo aplicamos dentro del cordón umbilical, por ejemplo, con una jeringa esterilizada. O sumergimos el cordón umbilical en un vial de boca ancha durante 20 a 30 segundos.

 En algunos casos se pueden utilizar endectocidas inyectables en zonas y épocas del año donde aumenta la presentación de gusaneras en los ombligos de los terneros recién nacidos, es una práctica que puede dar buenos resultados y confiere protección a los terneros contra las miasis o gusaneras en el primer mes de vida 

3) TENER EN CUENTA SIEMPRE LO SIGUIENTE 

A) Sólo haga el trabajo con el animal en el suelo, de otra forma no es posible hacerlo bien.

B) Ponga especial cuidado al desinfectar las áreas cercanas a la piel.

C) Los ombligos sanos generalmente se observan secos y en la parte interna se palpa un conducto delgado. 

D) Cuando el ombligo se infecta, externamente se ve húmedo y el conducto interno se observa grueso. Con algo de experiencia es posible distinguir desde lejos cuando el ombligo está infectado, lo que nos indica que no se hizo bien la desinfección y hay que consultar con el médico veterinario el tratamiento a seguir.


4) CONCLUSIONES PRACTICAS

La CURACION DE OMBLIGOS es una práctica largamente recomendada, e incide directamente en la presencia de terneros enfermos, complicaciones y muertes. Algunas veces el efecto del tratamiento depende de los productos y los criterios utilizados.

El primer momento para curar el ombligo es en las primeras 24 a 48 hs. de nacido. Para esto se recomienda el empleo de tintura de yodo al 10% para prevenir infecciones del ombligo y favorecer el secado del cordón. Luego se coloca algún curabicheras repelente por fuera, masajeando suavemente la zona para facilitar que se “pegue” a la piel y pelos del animal.

Después de los 10 a 15 días de vida, el cordón umbilical se seca, cae y debe volver a controlar o repasar los terneros porque en ese momento vuelve a quedar una pequeña herida que podría infectarse o abicharse.

Además, según la presencia de moscas, deben aplicarse antiparasitarios endectocidas inyectables (DORAMECTINA) para la prevención de miasis o bicheras en el ombligo, sobre todo si se encuentra al ternero luego de dos días o más de haber nacido.

Aparte de la revisión externa debemos acostumbrar a palpar el cordón umbilical por fuera de la piel del ombligo, siendo el tamaño normal el diámetro de una birome. Si se detecta que se encuentra más grueso (más de 1,5 cm) o con pequeños bultos, conviene aplicar antibióticos para evitar infecciones bacterianas sépticas en las articulaciones (poliartritis sépticas). El antibiótico de elección sería una OXITETRACICLINA de larga acción, asegurando el tratamiento sostenido por al menos 72 h.

Esta enfermedad se llama poliartritis infecciosa del ternero, se produce como consecuencia de un tratamiento inadecuado del ombligo del ternero, que genera onfalitis, la inflamación de la región del ombligo, y la onfaloflebitis, que es la inflamación de las venas umbilicales.

Las bacterias entran porque el ternero yace en el suelo, en contacto con la tierra, con otros ambientes. Estas bacterias ingresan al organismo del animal, llegan al torrente sanguíneo y se produce septicemia o bacteriemia y se alojarán, principalmente, en las articulaciones de las extremidades anteriores. Está el líquido sinovial, que es el líquido presente en las articulaciones. Es un medio sensacional para el desarrollo de bacterias. Cuando se desarrollan, estas bacterias generan inflamación en la región de las articulaciones, lo que provoca la hinchazón de la articulación de los terneros .Estos animales están tristes, sus articulaciones están hinchadas, tienen movilidad limitada, a veces tienen fiebre y, en consecuencia, como resultado, tienen inflamación del ombligo, que termina supurando, incluso presentando casos de bicheras. Esto es muy común en los establecimientos de cría porque el personal no trata adecuadamente la cicatrización del ombligo .



Hasta el próximo Articulo !!!!

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